Paso el medio

Ludis Margot es una mujer campesina y una de las fundadoras de Paso el Medio. Su nombre se respeta en la comunidad por el compromiso con la tierra y por haber sembrado en sus siete hijos el valor del trabajo, la unión familiar y el arraigo al territorio. Una de ellos, Darlis, también campesina, empuña el hacha y el machete con la misma determinación con la que ha forjado su propio hogar. Orgullosa de lo construido, dedica su vida al cuidado de su casa, de sus prácticas cotidianas y de sus seis hijos, a quienes guía bajo los principios que heredó de su madre. Entre ellos está Daiber, un joven disciplinado y apasionado por el estudio y el deporte. Desde su experiencia campesina ha cultivado un profundo vínculo con el cuidado de los animales y asume con orgullo su identidad afro, un legado que lleva en la piel y en la memoria, y que orienta su manera de mirar el mundo y de proyectar su futuro.

Generación 1: “LLegué con una
carpa y con mi hijo en el vientre”

Mi nombre es Ludis Vega Carrillo. La historia mía fue cuando yo vine a cuidar los materiales del colegio, el 3 de marzo del 2008. Aquí vinimos con una carpa, la primera casa cuidando todas las herramientas del colegio, yo estaba embarazada de mi hijo el último y luego aquí nació.

Llegamos ahí, cuidando los materiales porque eso era agua, todos los días agua. Me resbalaba en el piso, pero me aguantaba pa’no caerme pa’no botar a mi bebé porque eso es lo más lindo que yo tengo, mis hijos. Aunque ahora ya quedé con dos, los únicos que no tienen mujeres.

Los materiales estaban ahí. El cemento no se puede mojar porque se daña, ya la otra herramienta no importa, porque lo que es la cerámica, la varilla, se moja y no importa, pero el cemento sí. Esos materiales los cuidábamos como cuidar a un hijo porque imagínese, pal colegio. Casi todos mis hijos estudiaron en esa escuela, cinco estudiaron ahí.

(Foto tomada por Ludis)

La seño Luz Nellis estaba acá en el colegio, en Paso el Medio, y los materiales se iban a quedar solos porque todo mundo estaba yéndose, porque eso estaba muy duro pa’uno quedarse solo por allá. Éramos siete familias porque la seño habló con el personero del colegio, los padres de familia para buscar un lote acabado.

Hicieron un rancho ahí para cuidar los materiales. Los compañeros quedaron en venir a ayudar, una noche el uno, otra noche el otro y a nadie vimos. Más bien ni nos agradecieron el cuidado del colegio. Nadie nos dijo -gracias porque duraste un año aquí- ni nada, ni una gota de gas pa’ uno alumbrar.

Ludis Margot es una mujer campesina y una de las fundadoras de Paso el Medio. Su nombre se respeta en la comunidad por el compromiso con la tierra y por haber sembrado en sus siete hijos el valor del trabajo, la unión familiar y el arraigo al territorio. Una de ellos, Darlis, también campesina, empuña el hacha y el machete con la misma determinación con la que ha forjado su propio hogar. Orgullosa de lo construido, dedica su vida al cuidado de su casa, de sus prácticas cotidianas y de sus seis hijos, a quienes guía bajo los principios que heredó de su madre. Entre ellos está Daiber, un joven disciplinado y apasionado por el estudio y el deporte. Desde su experiencia campesina ha cultivado un profundo vínculo con el cuidado de los animales y asume con orgullo su identidad afro, un legado que lleva en la piel y en la memoria, y que orienta su manera de mirar el mundo y de proyectar su futuro.

Generación 2: “Anteriormente no teníamos donde vivir,
pero hoy tenemos nuestra casa”

Mi nombre es Darlis y me gustaría tomarle foto a mi casa. De todas maneras nosotros vivimos aquí en ella; anteriormente no teníamos dónde vivir. En cambio, ahora, tenemos esta casa y hay que darle gracias a Dios por todo.

(Foto tomada por Darlis)

Esta es mi mamá y mi hijo. No vivimos en la misma casa, pero si en la misma comunidad. Me enorgullece que aparezcan en esta foto.

También me enorgullezco de mi nieta, es como si fuera mi hija porque la tengo aquí en la casa.

Generación 3: “Me enorgullece ser afro y
cuidar a los animales”

Yo me llamo Daiber Moreno y le tomé esta foto a mi perro porque lo quiero mucho. Es muy bonito, y ajá, me gusta mucho cuidarlo y estar pendiente de él.

(Foto tomada por Daiber Moreno)

Bueno, a mí me gustan los animales. Me gustan mis pajaritos porque el canto de ellos es muy bonito; y me gusta agarrarlos, ajá. Yo comencé a agarrar pajaritos desde los 11 años, y me gusta mucho ponerles una casita y poder cuidarlos bien.

(Foto tomada por Daiber Moreno)

Ese recuadro hace parte del colegio, y representa varias cosas: el bullerengue, la torre a donde vamos a pescar, una guacharaca que se crió aquí en el colegio; y el cultivo como la mata de yuca, y ajá, eso me enorgullece mucho por que soy afro; me gusta mucho bailar.

(Foto tomada por Daiber Moreno)

El compromiso no termina aquí,
descubre la siguiente familia